El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que su Gobierno mantiene “conversaciones muy profundas” con Irán y advirtió que retomará “una acción militar muy contundente” si esos contactos fracasan. En una entrevista, el mandatario añadió que no dará “mucho tiempo” a la vía diplomática. También sostuvo que frenó una operación militar a gran escala por pedido de los países mediadores y que, a su juicio, “los iraníes quieren llegar a un acuerdo”.
El Gobierno de la República Islámica desmintió esa versión el mismo día. Teherán insistió en que no mantiene negociaciones directas con Estados Unidos y, tras tres noches de relativa calma, reconoció un único canal abierto, conversaciones con Omán para fijar “mecanismos relativos al tráfico marítimo” en el estrecho de Ormuz.
El último encuentro directo entre ambas delegaciones ocurrió hace más de tres meses, el 11 y 12 de abril en Islamabad, y terminó con la retirada de los negociadores estadounidenses.
“Les dijimos que se marcharan”
El viceministro de Asuntos Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Gharibabadi, relató que en la capital paquistaní la delegación estadounidense presentó una propuesta con exigencias extremas y un ultimátum.
Washington advirtió que, de rechazarse el plan, las conversaciones colapsarían y su equipo se retiraría. “Nuestra respuesta fue que se marcharan”, contó el diplomático. Ambas delegaciones abandonaron la sala y la parte iraní no pidió reanudar los contactos, un gesto que Gharibabadi define como el núcleo de una “diplomacia digna”.
El contenido de esas demandas salió a la luz el 17 de mayo, cuando la agencia iraní Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, reseñó el paquete de cinco puntos. Encabezaban la lista la entrega de 440 kilos de uranio enriquecido al 60 % y la reducción del programa nuclear a una sola instalación activa, sin indemnización por los daños de guerra ni desbloqueo del 25 % de los activos iraníes congelados en el exterior.
Ormuz, la línea que no se negocia
Irán cerró el estrecho de Ormuz a raíz de los ataques estadounidenses, según el relato del propio Gharibabadi. En los encuentros de Omán, la contraparte insistió en mantener abierta la ruta sur para el tránsito de buques como condición para que las conversaciones prosperaran. La delegación iraní rechazó la fórmula y respondió que ningún resultado modificaría la política de principios de la República Islámica. El bloqueo se sostuvo y las hostilidades entraron en una nueva ronda.
A los 150 días de guerra, según el recuento de CBS, Teherán afirma que conserva el control de la vía navegable. La televisión estatal iraní informó de disparos de advertencia contra seis barcos que intentaban usar una ruta trazada por Estados Unidos, obligados a dar media vuelta.
RELEVAMIENTO Y EDICIÓN: Matías Paniccia
FUENTE: TeleSur