Las fuerzas ucranianas llevaron a cabo este lunes un ataque con drones contra una refinería de petróleo en la ciudad rusa de Omsk, alcanzando la instalación de producción de combustible más importante del país, situada a más de 2.500 km de la frontera entre Rusia y Ucrania.
La refinería de Omsk es la mayor de Rusia, con una capacidad de diseño de unos 22 millones de toneladas de crudo al año. Produce gasolina, diésel, queroseno de aviación y otros derivados del petróleo, incluido el combustible que utilizan las Fuerzas Armadas rusas.
Hasta ahora, la instalación se consideraba fuera del alcance de la campaña de ataques de largo alcance de Kiev, pero según las Fuerzas de Operaciones Especiales de Ucrania, el ataque del lunes dañó equipos críticos de la planta, en particular la unidad primaria de refinación de petróleo, descrita como el componente más vital de la refinería.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania indicó que se declaró un incendio en la planta tras el ataque con drones, y las imágenes difundidas en internet parecen mostrar una potente columna de fuego y humo que se eleva desde la refinería.
Las autoridades ucranianas señalaron que Omsk era "el último de los 11 mayores productores de gasolina de la Federación Rusa" en ser alcanzado por las fuerzas ucranianas, lo que subraya la envergadura de la campaña de Kiev contra el sector de refinación de petróleo ruso.
Antes del 6 de julio, Omsk era una de las dos únicas instalaciones entre las diez mayores refinerías de Rusia que no habían sido objetivo de los drones ucranianos. La otra es la empresa Angarsk Petrochemical Company, en la región de Irkutsk.
Los representantes de Gazprom Neft, propietaria de la refinería de Omsk, aún no han comentado el incidente y, por el momento, la planta no ha emitido ningún comunicado oficial.
RELEVAMIENTO Y EDICIÓN: Matías Paniccia
FUENTE: EuroNews